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Archivos Mensuales: mayo 2011

Rober Galvin


Desde sus modestos comienzos, Motorola ha ido creciendo hasta llegar a la posición que ocupa actualmente: uno de los primeros fabricantes de componentes microelectrónicos del mundo.

Al igual que muchas otras empresas de éxito, Motorola empezó como el negocio de un solo hombre. La fecha de creación de la firma se remonta a 1928, cuando Paul Galvin fundó la Galvin Manufacturing Corporation, en Chicago, que se especializó en la producción de receptores de radio para el hogar. Durante los años treinta la empresa se diversificó, fabricando radios para la policía y para automóviles bajo la marca comercial “Motorola”. En los años cuarenta la empresa (cuyo nombre pasó a ser Motrorola Incorporated) fue una de las primeras firmas de electrónica en producir semiconductores.

Paul Galvin falleció en 1959 y lo sucedió como presidente su hijo Robert. Durante la década siguiente otros fabricantes, en particular japoneses, empezaron a competir con Motorola en los mercados del semiconductor y de la electrónica de consumo. La recesión mundial de mediados de los setenta hizo que la empresa sufriera enormes pérdidas y se viera forzada a replantear su estrategia. Se contrató nuevo personal, gran parte del cual prevenía del rival por antonomasia de Motorola, Texas Instruments, y se tomó la decisión de abandonar el campo de la electrónica, en el cual la compañía ya no podía competir, para concentrarse, en cambio, en la microelectrónica de alta tecnología.

Ello implicó la venta de parte del activo de la firma (en particular el negocio de televisores en color), la inversión de fuertes sumas en investigación y desarrollo, y la adquisición de empresas en zonas nuevas en las que Motorola deseaba causar un gran impacto. Ello representaba un riesgo considerable, pero en aquel momento las alternativas que se le presentaban eran escasas.

La apuesta parece haberse ganado. Durante la segunda mitad de la década de los setenta Motorola quedó muy a la zaga de las principales firmas fabricantes de semiconductores, pero después de grandes inversiones en nueva tecnología la empresa pasó a pisarles los talones a Texas Instruments, líder del mercado. Como comenta Robert Galvin: “Las empresas que solían hacerle la competencia a Motorola han quedado en el camino porque no se han adaptado al medio”.

Algunas oficinas de Motorola

Sin embargo, Motorola siguió teniendo problemas para lograr que sus productos salieran a la venta en el momento adecuado. A mediados de los setenta cuando la industria del microordenador estaba en pañales, el microprocesador Motorola 6800 fue superado, en cuanto a volumen de ventas, por el Mostek 6502, que fue adoptado por Apple para sus ordenadores personales, de tan fabuloso éxito, y por el Intel 8085 y el Zilog Z80, que utilizaron los ordenadores con CP/M. La empresa introdujo el 6809 en 1976; éste fue reconocido a nivel general como el mejor microprocesador de ocho bits de todos los existentes, pero la carrera por el mercado masivo ya se había perdido y el chip sólo apareció en unos pocos micros personales, como el Tandy Color y el Dragon.

No obstante, la empresa continuó realizando grandes inversiones en investigación (“para sacar la máxima ventaja lo antes posible”, según declara Robert Galvin) a partir de este entonces la empresa empezó a estar mucho mejor situada en la carrera por el mercado de 16 bits. El microprocesador 68000 se lanzó en 1979, aunque no estuvo disponible ampliamente hasta 1982. Este procesador fue adoptado Apple para sus microordenadores Lisa y Macintosh, Sinclair Research para su QL, Atari para su gama ST y Commodore para la gama Amiga. El 68000 fue un dispositivo extremadamente potente para su época, contiene 19 registros de 32 bits, un bus de datos de 16 bits y un bus de direcciones de 24 bits.

Motorola 68000

Motorola continuó desarrollando nuevos productos en sus centros de investigación de Phoenix (Arizona), Ginebra (Suiza) y East Kilbride (Escocia). La fábrica de East Kilbride fabricó chips CMOS (semiconductores de óxido metálico complementario) y MOS (semiconductores de óxido metálico) para una amplia gama de aplicaciones. A mitad de los 80, la empresa se reorganizó en cinco grupos: comunicaciones, semiconductores, sistema de información, electrónica para la automoción e industrial, y electrónica para la administración. A pesar de la baja rentabilidad de algunos de sus departamentos, Motorola vio ascender sus ventas en 1,26 billones de dólares en el primer trimestre de 1983, pasando a ocupar una sólida posición en el mercado mundial de microelectrónica.

En la actualidad, Motorola ha diversificado su línea de productos en materia de telecomunicaciones que pasa desde los sistemas de satélite, hasta los módems, telefonía móvil, … pero esto es otro capítulo de la historia.

(Fuente: Enciclopedia “Mi Computer”, fascículo 42. Editorial Delta, 1984.)